martes, 12 de enero de 2016

.

Voy a seguir explorándote.
Voy a recorrerte de pelo a pelo a pelo.
Estoy buscando la raíz, lo que nos crece
en dirección contraria al espacio.
Entro en vena envenenando el mito
y voy a quedarme a este lado de la aguja
ondeando mi bandera de esparto.
Saludo a los que pasan con premura,
recojo lo que cae de sus bolsillos,
les tapo la boca a las señales,
y desde aquí condeno la esperanza
de encontrar el camino ya hecho.


Pasa el viento. Le llamo?
Jaime GIl de Biedma

viernes, 27 de noviembre de 2015

Y qué.

Existimos, en fin.
El superávit.
Los miedos, los mismos miedos,
Pero es la vida
que llega y amarra
y a veces, pocas veces,
tan
pocas
veces
se sigue simulando panorámica.
Y entonces una entiende
la gravedad de las cuentas
que no acaba de rendirse.
Lo lejos,
lo irremediablemente al fondo
que flotan
-porque flotan-
los restos boquiabiertos
de aquella que
-me empeño-
yo
ya
no
soy.

domingo, 18 de octubre de 2015

domingo, 11 de octubre de 2015

Mi propia profecía es mi memoria.

Hablábamos como si nunca lo hubiéramos decidido. Como si nunca nos hubiéramos decidido. Entonces, te aseguro, nos curábamos las heridas con pasión e indiferencia. Habíamos llegado a hacerlo de memoria. Y nunca seríamos tan sinceros como cuando aún no nos dolía. 
Supongo que pude ver en tus manos la espuma, el humo, las certezas, la resaca del tiempo compartido. Todas las víctimas, los cómplices, los escépticos. La suerte de lo que no se espera, lo duro del camino.

Ahora
que estamos de vuelta
con la fe congénita
de quien acaba de partir.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Gramática valencial.

Me río de Tesnière cuando te nazco
y al borde de tu vida te arrepiento.
Trueno, hago frío y hago tiempo que.
Pero antes de rendirte te amanezco.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Un arma tan precisa.

Y entonces,
              como si nada hubiera sucedido
y no fueran nuestras rutinas
presagio de final de verano,
chocó contra mi espalda la metralla
que unas horas antes
le había estallado en la boca.

viernes, 17 de julio de 2015

Estío. Hastío.

A veces me parece que hay algo de paz en todo esto.
Un no sé qué que me acompaña en mis horas más feroces,
como una sombra de camino a casa
ahora
que siempre vuelvo a horas decentes
y me saludan al paso las ficciones.
A veces me pregunto si no habrá algo de identidad en esta calma.
Una protesta, un himno, una mirada hacia adelante,
como si no tuviéramos bastante
hoy
cuando el éxodo es un lunes de septiembre
y el verano, un desfile de hojalata.
A veces me parece que hay algo de mentira en esta fuerza.
Un daño aparente, una tortura, un calvario para todos los públicos.