miércoles, 17 de febrero de 2016

Vendo una jaula voladera de acero inoxidable.

La alambrada está cerca de mi casa.
Ya no pueden sus manos
detener el tráfico, subirnos
el rit mo
cardíaco.
La alambrada aminora los golpes
e impide el vuelo.
Nuestras madres no nos miran
jugar a las cabañas,
rasparnos las rodillas,
dormirnos al fuego, hacernos los dormidos.
La alambrada nos ha nombrado adultos
pero nunca les ha quitado el miedo:
todavía se despiertan, aseguran,
si pronuncias su nombre en voz baja
al otro lado del mundo.
Uno sabe poco, aún, pero recuerda
a qué lugar pertenece.

Me hicieron una oferta que no pude rechazar: esta jaula.
Carmen Camacho

martes, 12 de enero de 2016

.

Voy a seguir explorándote.
Voy a recorrerte de pelo a pelo a pelo.
Estoy buscando la raíz, lo que nos crece
en dirección contraria al espacio.
Entro en vena envenenando el mito
y voy a quedarme a este lado de la aguja
ondeando mi bandera de esparto.
Saludo a los que pasan con premura,
recojo lo que cae de sus bolsillos,
les tapo la boca a las señales,
y desde aquí condeno la esperanza
de encontrar el camino ya hecho.


Pasa el viento. Le llamo?
Jaime GIl de Biedma

viernes, 27 de noviembre de 2015

Y qué.

Existimos, en fin.
El superávit.
Los miedos, los mismos miedos,
Pero es la vida
que llega y amarra
y a veces, pocas veces,
tan
pocas
veces
se sigue simulando panorámica.
Y entonces una entiende
la gravedad de las cuentas
que no acaba de rendirse.
Lo lejos,
lo irremediablemente al fondo
que flotan
-porque flotan-
los restos boquiabiertos
de aquella que
-me empeño-
yo
ya
no
soy.

domingo, 18 de octubre de 2015

domingo, 11 de octubre de 2015

Mi propia profecía es mi memoria.

Hablábamos como si nunca lo hubiéramos decidido. Como si nunca nos hubiéramos decidido. Entonces, te aseguro, nos curábamos las heridas con pasión e indiferencia. Habíamos llegado a hacerlo de memoria. Y nunca seríamos tan sinceros como cuando aún no nos dolía. 
Supongo que pude ver en tus manos la espuma, el humo, las certezas, la resaca del tiempo compartido. Todas las víctimas, los cómplices, los escépticos. La suerte de lo que no se espera, lo duro del camino.

Ahora
que estamos de vuelta
con la fe congénita
de quien acaba de partir.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Gramática valencial.

Me río de Tesnière cuando te nazco
y al borde de tu vida te arrepiento.
Trueno, hago frío y hago tiempo que.
Pero antes de rendirte te amanezco.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Un arma tan precisa.

Y entonces,
              como si nada hubiera sucedido
y no fueran nuestras rutinas
presagio de final de verano,
chocó contra mi espalda la metralla
que unas horas antes
le había estallado en la boca.