domingo, 8 de diciembre de 2013

Tú has venido a decirme: "O lo aceptamos todo, o es que todo es mentira"

No existen las ciudades
pero existe una forma de mirarlas
-me recuerda Benjamín Prado mientras intento
esquivar la trivial tentación que me persigue:
hablar de esta ciudad como se habla de un dolor,
igual que se estudia una pasión
de la manera en la que se debate el alcance
de una pasión posible.

En definitiva,
hablar de esta ciudad
como se habla
de todo lo real.

Sé que venir, como quedarse,
son sólo sensaciones.

Y vuelvo como quien se va para no volver,
me instalo aquí,
donde tantas otras veces
me creí a salvo;
donde otras muchas
me supe en los límites.

Me instalo como si nunca fuera a marcharme.

Ordeno los armarios
rehago
la trama de sus olores
repaso
la historia de algún cuaderno
-Luciano Feria, Poemas-
releo en ellos a Basilio Sánchez, a Juan Luis Panero,
a Luis Landero, a Álvaro Valverde,
y sé que, quizás, sólo por un momento,
no pude haber estado en un lugar mejor.

Y no puedo evitar creer
que esta ciudad existe.

[...]
No necesito más: este equipaje mínimo
con que distraigo acaso
mi propia desnudez y la certeza
de saberme en los límites
[...]

Basilio Sánchez (Los bosques interiores)

1 comentario:

  1. Da gusto volver a esa ciudad de la que hablas Pa, estoy de acuerdo contigo en que a veces no se puede estar en un lugar mejor :)

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