lunes, 29 de octubre de 2012

Ahora lo sé. El mundo es más sencillo cuando lo complicamos de verdad.

A mí, a mí que siempre me gustó saltar al vacío en cuanto aparecían las dudas, abandonarme en cualquier rincón oscuro, cruzar la avenida con lo puesto y llevarme lejos, muy lejos, lo que aún merecía la pena entre tanto estropicio, me ha vuelto a salir bien. El otoño ha entrado de lleno a desordenar aquella vieja calma enfermiza y nosotros lo dejamos hacer. Camina a sus anchas por esta ciudad que ya no es tuya ni mía, que está sin estrenar cada mañana, que no envejece, que es gélida antes de arder, que es más bonita que nunca porque sabe que estamos cansados de barrer muertas hojas mojadas, porque este otoño es verano y es invierno y los relojes se han vuelto locos, porque hay ojos que son bosques donde sólo llueve alegría y noches con pretensión de lejanas que tiran piedras a la memoria. Porque hoy todas las calles parecen hechas para mis pies. Porque yo llevo siglos sin tocar el suelo.


Sé que cada ilusión
tiene formas distintas
de inventar corazones o pronunciar los nombres
al coger el teléfono.
Sé que cada esperanza
busca siempre un camino
para tapar su sombra desnuda con las sábanas
cuando va a despertarse.

Luis García Montero

4 comentarios:

  1. Qué decirte que ya no sepas *_*. Vamos a seguir sobrevolando las calles de Cc.

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  2. " porque este otoño es verano y es invierno y los relojes se han vuelto locos, porque hay ojos que son bosques donde sólo llueve alegría y noches con pretensión de lejanas que tiran piedras a la memoria."
    Increíble pero cierto. Vivo con un diamante en bruto, en todos y cada uno de los sentidos. :)

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  3. Para una noche como esta, que mejor lectura que la de "barrer muertas hojas mojadas".

    un saludo:)

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  4. mi pez de ciudad no toca el suelo, nada entre las nubes :)


    he añadido tu blog a la lista de blogs que aparecen en el mío, si no te parece bien avísame!

    un abrazo:)

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